Copa América: ¿Querés ver fútbol? Vení a Córdoba

viernes, 15 de julio de 2011

La Copa América arrancó en una meseta de la cual parecía imposible salir: partidos chatos, pocos goles, muchos empates. De golpe, la cosa empezó a cambiar. ¿Cuándo? Cuando la pelota empezó a girar en el Mario Alberto Kempes.

El Estadio Mario A. Kempes, sede del buen fútbol y de los goles en la Copa América 2011.

No alcanzamos a cerrar la temporada 2010/2011 del torneo Argentino A con Talleres y Racing sin cumplir sus objetivos. No terminamos de analizar el extraño y vacilante rendimiento de Instituto en la Primera B Nacional. No tuvimos tiempo de celebrar el gran ascenso de Belgrano a Primera División. Mucho menos, pudimos terminar de digerir el histórico descenso de River Plate a la segunda categoría del fútbol argentino. Estábamos en el medio de todo, y se nos vino encima la Copa América.

Sobre la marcha, nos preparamos. Organizamos la agenda para poder estar sentados frente a la TV en cada partido, aparecieron las expectativas lógicas de tener al alcance de la mano al mejor fútbol del continente, junto con las ansias de ver en nuestros campos de juego a las máximas figuras del fútbol mundial. Desempolvamos la camiseta de la selección después de haberla archivado, heridos por un batallón alemán, hace ya un año. Acomodamos el sillón, preparamos la picada, nos servimos algo para tomar, nos dispusimos a ver fútbol del bueno. Pero, en un primer momento, nada de eso pasó.

La Copa comenzó a pasearse por todo el país, pero el fútbol, estuvo un largo rato sin aparecer.

La cosa arrancó oscura, opaca, hasta triste, me animaría a decir. El Viernes 1 de Julio, La Plata estaba lista para ver a once estrellas albicelestes pasar por encima a una humilde selección boliviana, y fue un simple empate en uno. Al día siguiente, Colombia venció 1 a 0 a Costa Rica en Jujuy, en un encuentro futbolístico que no ofreció absolutamente nada. Así arrancó el grupo A.

La Plata y Santa Fe estaban prestas a ser testigos del comienzo del grupo B: Brasil, Paraguay, Ecuador y Venezuela debían ser protagonistas. “Verdeamarelhos” y “vinotintos” igualaron 0 a 0; guaraníes y ecuatorianos, también. Un fiasco.

Sólo quedaba por debutar el grupo C. Uruguay, la vedette de la Copa, luego de su histórica actuación en el mundial, se enfrentaba a Perú en San Juan. Se ve que el empate estaba de moda. 1 a 1. Nada extraordinario. A continuación, y en la misma sede, Chile venció 2 a 1 a México, en lo que fue la mejor marca de la primera fecha de la Copa América Argentina 2011.

Seguíamos sentados al frente de la TV, incrédulos. Nadie ofrecía nada. Miles de cordobeses se preguntaban para qué habrían gastado tanta plata en comprar los abonos. Otros tantos, hacían eternas colas para canjear una entrada para alguno de los partidos, sólo por inercia.

En Santa Fe, la selección se fue silbada del estadio.
Miércoles 6 de Julio, Santa Fe, y una nueva oportunidad. Argentina vs Colombia. Algunos antecedentes históricos entre las dos selecciones, y la presencia de grandes figuras mundiales en el campo de juego, hacían prever un gran partido. Sí, una vez más, fue 0 a 0. Un clima hostil se respiró en el estadio de Colón ya desde horas antes del comienzo del encuentro. Los jugadores argentinos sintieron la presión, de afuera y de adentro: Afuera, silbidos, insultos y cánticos amenazantes; Adentro, una selección colombiana dispuesta a romper con todo lo que algún argentino quisiera proponer. Sin lugar a dudas, los ojos de Santa Fe, del país y del mundo estuvieron depositados esa noche en Lionel Messi. El astro vivió la peor velada futbolística de su carrera. No le salió una, y se fue insultado por todo el estadio. “Me pasa una vez más esto, y no vuelvo a jugar en la selección…” habría dicho “Lio”.

Antes de que llegue a nuestras manos, a la Copa le quedaban tres partidos más. Todo siguió siendo tan chato como hasta el momento. Sólo Costa Rica intentó mostrar algo diferente, venciendo 2 a 0 a Bolivia. El resto, casi nada. Uruguay volvió a empatar en uno, esta vez frente a Chile, y Perú se impuso a su par mexicano por la mínima diferencia: 1 a 0.


¿Qué estaba pasando? ¿Por qué la Copa estaba mostrando su peor cara? ¿Cuál era el motivo por el que estábamos quedando tan mal frente al mundo entero? Nunca lo sabremos. Pero una cosa es segura, cuando la pelota llegó a Córdoba, la cosa empezó a tomar otro color.

Haedo Valdez, protagonista y goleador en Brasil - Paraguay.
La cita fue el sábado 9 de Julio a las 16 hs. No se si el resto del país aún tenía esperanzas de ver algo diferente, pero Córdoba, ese día, se vistió de fiesta para recibir a Brasil y a Paraguay. Y fue eso, una fiesta. Si bien estuvimos en presencia de un nuevo empate, se notaba en el aire que había algo distinto. Se respiraba futbol, se respiraba magia. Y era sólo el comienzo. Fue 2 a 2, en un partido de ida y vuelta, a pura emoción. Comenzó ganando Brasil, con gol de Jadson. Paraguay salió a buscarlo y lo dio vuelta, con los tantos de Santa Cruz y Haedo Valdez. Pero en tiempo de descuento los de Mano Menezes consiguieron la igualdad a través de Fred, recién ingresado. Mas de 25 mil paraguayos en la tribunas; brasileros, menos en cantidad pero inigualables en color y alegría; cordobeses, anfitriones por excelencia. Sí, la Copa América arrancó en Córdoba.

Salta y Santa Fe vieron dos partidos más, de la misma calaña de los que se venían observando: Venezuela 1 – 0 Ecuador; Colombia 2 – 0 Bolivia. Poco futbol, pocos goles, poca gente.

La Pulga brilló en la noche del Kempes.
Lunes 11 de Julio, 21:45 hs. Estadio Mario Alberto Kempes, Córdoba Capital. Argentina vs Costa Rica. Los de Batista se jugaban todo, ya que los dos empates anteriores no le proporcionaban ninguna certeza de clasificación. “Me pasa una vez más esto, y no vuelvo a jugar en la selección…” habría dicho Messi al salir de Santa Fe. Se ve que el cordobés captó el mensaje. Ni bien la voz del estadio mencionó el nombre de Lio, la gente comenzó a alentarlo. Un potente “Oleee, ole ole ole… Messi, Messi…” bajó desde los cuatro costados de un Kempes repleto, a 50 minutos del comienzo del encuentro. Y así fue a lo largo de todo el partido. La selección no había jugado bien en toda la Copa, pero esa noche si lo hizo. No había ganado, pero esa noche ganó. La gente todavía no había podido disfrutar del equipo, pero ésa era la noche indicada. Argentina ganó 3 a 0, con dos goles del “Kun” Agüero, uno de Di María, y con una soberbia actuación del mejor jugador del mundo, Lionel Messi. El 10 jugó e hizo jugar. Se divirtió, asistió a sus compañeros, se juntó con los que saben, hizo delirar a las 57 mil almas que colmaron el estadio y a millones alrededor de todo el planeta.

Al día siguiente, parece que hubo una función que no llegó a activarse. Se ve que cuando se desplegó la magia renovadora en el Kempes, algunos ya dormían. En Mendoza, Chile venció por la mínima a Perú, sin sobrarle nada, pero demostrando que es de lo mejorcito del torneo. A continuación, en La Plata, Uruguay ganó su primer partido. Fue 1 a 0 ante México, metiéndose en cuartos de final, y programando para el próximo sábado una nueva edición del histórico clásico rioplatense. Sí, en cuartos, se cruzará con Argentina.

Finalmente llegó el miércoles, y parece que hubo alguien que entendió el mensaje. En Salta, Paraguay y Venezuela protagonizaron uno de los partidos más vibrantes de la Copa: fue 3 a 3, con subida del arquero "vinotinto" a cabecear y gol sobre la hora incluidos. Párrafo aparte para el seleccionado guaraní, que empató sus tres partidos: uno de ellos en cero; los otros dos, recibiendo la  igualdad a segundos del final. Así y todo, logró meterse en cuartos de final.

Maicon, figura del partido. Neymar, un "showman".
Córdoba era la encargada de darle cierre a la fase de grupos. Los protagonistas eran Brasil y Ecuador. Y como, ya a esta altura, no podía ser de otra manera, fue con una catarata de goles. El partido finalizó 4 a 2 a favor de los brasileros. Todo lo que no había podido hacer Daniel Alves por la banda derecha hasta el momento, lo hizo Maicon en este encuentro. El ya histórico marcador de punta fue una de las figuras del partido corriendo, recuperando, jugando, y pasando al ataque de manera letal. Y así como Córdoba había sido testigo de la resurrección de Messi, también lo fue de las primeras pinceladas de Neymar. El crack convirtió dos goles y tuvo tiempo de divertirse un rato con la pelota en sus pies. Pato, de Brasil, por dos, y Caicedo, de Ecuador, también en dos ocasiones, fueron los encargados de inflar las redes en la noche cordobesa.

Aunque estemos en época de elecciones, no se trata de una propaganda política. Está claro. Pero Córdoba tiene ese no se qué, que qué se yo. Las luces del flamante y reluciente Mario Alberto Kempes iluminaron una Copa América que venía bastante apagada. Y la gente de Córdoba estuvo a la altura de las circunstancias, haciendo de cada partido, una verdadera fiesta.

Terminó la fase de grupos, y se vienen los cuartos de final. A priori, y por los nombres, podríamos decir que “tuvimos mala suerte”. El sábado a las 16 recibiremos a Colombia y a Perú. Luego, en Santa Fe jugarán Argentina y Uruguay, en La Plata lo harán Brasil y Paraguay, y en San Juan, Chile y Venezuela.

Sí, los otros partidos suenan más atractivos. Es cierto. Igual que sonaban en la previa todos los demás. No se ustedes, pero yo, el sábado, voy de nuevo al Kempes.

Por Santiago Orosco
Producción de Fútbol con Tonada

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