El conjunto de barrio Alberdi salió a ganarle a un rival alternativo. Desde el minuto 0, el "celeste" fue más. Buen manejo de pelota y decisión a la hora de atacar. Una victoria que vale más que 3 puntos; Belgrano llegó a 52 en la temporada y va por más. Ahora, Racing de local.
La previa dejaba en claro que no tenía que ser un partido más para Belgrano. Llegar a los benditos 50 puntos en la temporada era la deuda pendiente para los dirigidos por Zielinski. El karma de esa cantidad de puntos hacía que el equipo pierda una gran cantidad de puntos sobre todo en los últimos 6 o 7 encuentros. Llegaba un Vélez totalmente alternativo, pensando en la Libertadores. Y no era un dato menos. Esto debía aprovecharlo el "celeste" para sumar de a 3.
Tan solo 4' habían pasado en el primer tiempo y los "piratas" irrumpían la paciencia de Montoya (ex-Belgrano y titular en el encuentro defendiendo el arco velezano) que tenía que rechazar cual pelotazo cayera en el área. Porque apenas pito el árbitro, se vio un equipo incisivo, decidido, voraz, con ganas de revertir lo antes mostrado. Tanto que el propio Marco Pérez, uno de los más flojos desde su llegada a la "B", comenzó queriendo comerse la cancha.
Y esto se mostró rápidamente. Con apariciones sorpresivas de los volantes que de entrada se iban a preocupar por el bloque defensivo, las jugadas claras aparecían y las asociaciones permanentes entre las 2 últimas líneas de la cancha complicaban al fortinero. Principalmente era Farré el encargado de llegar al fondo de la cancha, haciendo por momentos las veces de doble 5 adelantado y hasta de media punta.
Un muy buen trabajo en el círculo central y en toda la mitad del terreno de juego en general, hacía que la defensa, y sobre todo Olave, no tengan demasiado trabajo. Porque Vélez estaba impreciso, ineficaz, desconocido en su totalidad, entendiendo que había muchos juveniles pero algunos que ya tenía gran cantidad de partidos en Primera. Y por ello era que Gareca los ponía de entrada. Porque creía que las apariciones de Canteros, la movilidad del "Rayo" Ramírez, la precisión de David Rámirez, entre otros, podía darle el toque distintivo a la falta de los habituales titulares.
Pero sin lugar a la duda, fue Belgrano quien llevó las riendas del encuentro. Justamente con precisión, con justeza, distribución, paciencia y ganas, sobre todo ganas. En partidos anteriores se notaba un equipo desmotivado, queriendo llegar paso a paso (o punto a punto mejor dicho, por la gran cantidad de empates) a los ya nombrados 50 porotos, y eso mostraba a un 11 titular sin demasiadas intenciones.
Es por ello que el "Pirata" estaba siendo superior ante una de las instituciones más grandes y que más creció en los últimos tiempo en nuestro país. Porque estaba tranquilo, con la cabeza "en blanco", como que había olvidado lo que había pasado anteriormente y quería ahora sí, arrancar de nuevo en un campeonato que con el tiempo lo dejó sin chances para pelear por algo, salvo por salvar su estadía en la categoría más grande del fútbol doméstico.
Los segundos 45' nos iban a ser diferentes. El equipo estaba nuevamente decidido a atacar. Pero atacar bien y no desordenadamente y a los "ponchazos" como evidenciaba en los últimos cotejos. Se iban hilvanando piezas, girando el balón, para lograr así jugadas de riesgo para el arco rival. Un rival que seguía impreciso pero que tampoco le era sencillo jugar frente a éste Belgrano.
La ausencia en la banda derecha de un volante ofensivo (recordar que jugó Ribair Rodríguez por el sector) pero con un lateral con mucha proyección como lo fue Hernán Grana, hicieron que lo primero no se note demasiado sino que se equilibre la situación. Y lo mismo pasaba por el otro sector. Aunque en viceversa. Porque en este caso, era Mancuello el ofensivo, que pasaba mucho al ataque, pero sin la ayuda de un lateral improvisado como lo fue Gastón Turus.
Eso hacía que el equipo se equilibre todo el tiempo, que Marco Pérez, de lo más movedizo, pueda rotar de sector, complicando a la defensa rival en ambos casos, pero sin concretar las jugadas más importantes que generaba el equipo. Y ello hacía un partido complicado, porque la pelota no entraba a pesar de los reiterativos intentos por parte de los jugadores "celestes".
Uno que pasaba prácticamente desapercibido era Silvera. Generaba situaciones y pases precisos para sus compañeros pero no complicaba a Vélez. Y eso lo sentía Belgrano. Lo sentía porque era solo el colombiano el que disparaba al arco (de manera imprecisa, claro) descontando algún aporte de los volantes más ofensivos. Pero el "Cuqui" es goleador. Y los goleadores son así. Corner para los de Zielinski. La tocan corta. Se la dejan a Mancuello para que tire el centro. Simplemente (como si fuera simple ¿no?) tuvo que salltar y amortiguar la pelota con su cabeza para que, luego de una parábola pocas veces vista, el balón de le cuele por detrás a Montoya. 1 a 0 y relax.
Se abría el marcador y se esperaba un cambio en el partido. Gareca empezó con los cambios rápidamente. Porque indudablemente quería poner paridad en el marcador. Se sabía que los centro y los pelotazos iban a empezar a llover al área de Olave. Y eso pasó en gran parte del segundo tiempo. Vélez llenaba el área rival de jugadores, y Belgrano, por insistencia del contrincante, se refugiaba en el fondo y salía de contra.
Pero el "Pirata" no tenía que resignar su juego que tanto le sirvió a lo largo del partido. Tenía que mantener la pelota la mayor cantidad de tiempo posible. Tenía que seguir asociando piezas. Pero además tenía que aprovechar el ingreso de los "nuevitos", el aire de los que recién aparecían en el partido, caso de Mansanelli, Melano y Almerares en el último turno.
Los errores empezaron a llegar y, cada mano a mano frente a Montoya (fueron entre 3 y 4) eran malogrados por los jugadores. Primero Pérez, después Melano, luego Almerares y hasta Farré desecharon las chances más importantes para llegar a un 2 a 0 que sería sumamente tranquilizador.
Esta vez los astros se alinearon para Belgrano. Porque a pesar de el corto 1 a 0, el equipo ganó. El equipo volvió a eso, a ser equipo. Un dato no menor a sabiendo de lo ocurrido. A 52 unidades se llegó en la temporada. El conjunto se sacó un gran peso de encima. Ahora en adelante todo suma para el "celeste". Suma para ellos propios: jugadores, cuerpo técnico, dirigentes, hinchas. Ahora sí, decididamente, Belgrano... Belgrano es de Primera.
Resumen del partido:
Vélez Sarsfield (0): Germán Montoya; David Lencina, Lautaro Gianetti, Fernando Ortiz y Mariano Bíttolo; Leandro Velázquez, Héctor Canteros, Iván Bella y David Ramírez; Jonathan Ramírez y Mauro Blanco. DT: Ricardo Gareca.
Belgrano (1): Juan Carlos Olave; Hernán Grana, Claudio Pérez, Luciano Lollo y Gastón Turus; Ribair Rodríguez, Esteban González, Guillermo Farré y Federico Mancuello; Marco Pérez y Andrés Silvera. DT: Ricardo Zielinski.
Cambios: Todos en el segundo tiempo: 18' Gino Peruzzi por David Lencina (V); 24' Eduardo Pucheta por Jonathan Ramirez (V); 24' Federico Freire por Leandro Velázquez (V); 25' César Mansanelli por Federico Mancuello (B); 28' Lucas Melano por Marco Pérez (B) y 37' Federico Almerares por Néstor Silvera (B).
Gol: 16m ST Silvera (B).
Amonestados: 28'PT Claudio Pérez (B); 32'PT Marco Pérez (B); 34'PT Hernán Grana (B); 45'PT Ribair Rodríguez (B); 12'ST Lautaro Gianetti (V); 18'ST Gino Peruzzi (V); 22'ST Néstor A. Silvera (B).
Cancha: José Amalfitani, Vélez Sársfield.
Árbitro: Néstor Pitana.




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