Racing: Un grato recuerdo

jueves, 12 de abril de 2012

Allá por fines de diciembre de 2002 La Academia se consagraba campeón del Apertura del Argentino A en Pergamino ante Douglas, su próximo rival, en una de las finales más emocionantes en la historia del club.

La historia le había dado uno de esos cachetazos que te marcan para el resto de la vida, después de descender hasta la ACF y lograr tres ascensos en tan sólo un año (1999) Racing de Córdoba estaba a principio del año 2002 en la B Nacional con grandes chances hasta de clasificar a un octogonal para luchar por un ascenso y la vuelta a Primera División. Pero, por re-estructuraciones en la segunda divisional de nuestro fútbol, increíblemente se dispuso que debían descender 7 equipos. Sí, créame, siete. Por cosas del destino, o estas cosas raras que tiene el fútbol y que padece muchas veces el albiceleste, debía jugarse la permanencia ante Platense. El que ganaba se quedaba y no sólo que mantenía la categoría, sino que además el que ganase tenía chances hasta de ascender a la máxima división. Por primera vez en la historia, dos clubes sin perder descendieron jugando entre sí. Catalogado como uno de los mejores partidos en la historia del deporte nacional, "El Calamar" y los de Nueva Italia igualaron 2 a 2 y perdieron la categoría, ambos.  Racing descendía por sólo 4 milésimas después de una remontada histórica con Pedro Marchetta que casi consigue el objetivo.


Otra vez a remarla, a jugar en canchas inhóspitas, "trescientos" partidos para tratar de volver. Y así, de nuevo en el Argentino A, Racing comenzaba la ilusión de un nuevo ascenso. Sabía de antemano que nada le sería fácil, menos que menos en este torneo que por aquellos años tenía un método de disputa muy diferente al de ahora. Para que se entienda fácilmente, se dividían los 20 equipos en 4 zonas de 5. Jugaban esos cinco, todos contra todos a partidos de ida y vuelta, clasificaban los dos primeros de cada zona para jugar cuartos de final. A los cordobeses y santafecinos le tocaron la zona Centro, integrada por Tiro Federal de Rosario, 9 de Julio y Ben Hur de Rafaela; General Paz Juniors y Racing de Córdoba.


Allá por el 8 de Septiembre, en la primera fecha se daba el duelo de la Docta. En el Miguel Sancho, La Acade y la "GPJ" igualaron sin goles. Ya en la segunda, viajó a Rosario a enfrentar a Tiro y se trajo un punto tras igualar en uno y conseguiría su primera victoria en su casa ante 9 de Julio imponiéndose por 1 a 0. Justo esa semana le tocó volver a jugar de loca y por el interzonal le ganó a Talleres de Perico también por la mínima. Sin sobrarle demasiado y con mucho sacrificio, el equipo iba entrando en zona de clasificación a la siguiente fase, claro faltaba mucho. Mantendría el invicto ante Ben Hur en Rafaela empatando. Por los partidos de vuelta, tampoco se sacarían ventajas "El Poeta" y Racing igualando 1 a 1. Repetiría resultado ante el puntero, Tiro Federal en Córdoba y sufriría su primera derrota ante 9 de Julio en Rafaela por 2 a 1.

Las ilusiones de clasificar se pondrían en jaque tras perder ante Talleres en Jujuy lo que significó la salida de Ricardo Rodríguez y la asunción de José Trignani que se había ido del club por diferencias con la dirigencia que luego lo fue a buscar para conseguir el milagro. La Academia, se jugaba el todo por el todo en la última fecha, como de costumbre. Un empate lo dejaba afuera, porque Ben Hur -su rival- tenía 14 y Racing 11, el ya clasificado Tiro Federal poseía 15 puntos en la tabla de la Zona Centro. La única que le quedaba a los de Trignani era ganar, quedaba igual en puntos que Ben Hur pero por partidos entre sí eran los de Nueva Italia los que clasificarían. El flamante entrenador le devolvió la titularidad a Roberto "El Papi" Cabrera y a Darío Pérez que habían tenido polémicas con Rodríguez. Cabrera; Rezzónico, Lazarte y Vangioni; Del Soto, Leonel Martens, Pérez, Vezani y Alvarez; Lafatigue y Watson eran los elegidos para darle la clasificación. Finalmente, fue victoria para el elenco de la Docta que terminó accediendo a los cuartos de final de aquel Apertura.

La campaña hasta entonces era malísima para el albiceleste, no marcando nunca más de un gol en un cotejo y clasificando como el peor equipo, pero ya estaba adentro. Restando 6 partidos para definir el mejor del apertura, el rival de Racing sería Nuñorco que era la sorpresa del campeonato. Lideró la zona Norte con una sóla derrota a manos de Ben Hur y aunque había poco registros de equipo grande, en los papeles se presentaba como un rival duro. En el Miguel Sancho, empataron 1 a 1, lo que obligaba a La Acade a ganar sí o sí en Tucumán para poder pasar a semis. Increíblemente y sufriendo hasta el final consiguió un triunfazo por 1 a 0 con gol de Watson. En semi finales se vería la cara con un rival recontra conocido. Era Tiro Federal, que fue el puntero en su zona pero que en los dos cotejos igualaron. Lo mismo ocurriría en la semi de ida, fue 0 a 0 en el Sancho. En Rosario, los de Trignani darían el batacazo ganando 3 a 1 con dos goles de Rami y uno de Mota. Sorpresivamente, La Acade se encontraba en la final. Sí, aquel equipo que entró por la ventana, sin brillar ni mucho menos, contaba con la posibilidad de ganar "medio ascenso" si ganaba a Douglas Haig. El Fogonero, venía de eliminar cómodamente a Juventud Unida de San Luis en cuartos y a Independiente Rivadavia de Mendoza en las semis.

En la final de la ida, se jugó en el Miguel Sancho (Racing siempre definía de local por ser el peor clasificado) y cuando todo parecía ser un empate sin goles, apareció Sergio Watson sobre la hora para darle la victoria a los de Nueva Italia por 1 a 0. Con la victoria y con media final en el bolsillo viajaba a Pergamino con la ilusión a cuestas. Tremenda cantidad de gente viajó a la Provincia de Buenos Aires a ver a Racing campeón. Y que final se viviría, TREMENDA. Trignani puso en cancha a Cabrera; Vangioni, Rezzonico, Olmedo y Binetti ; Martens, Pérez, Elua y Vezzani; Rami y Watson. El trámite del partido fue todo para el Milan de Pergamino, eran los dueños de la redonda y de las acciones. Contaron con millones de situaciones claras para abrir el marcador pero de a poco Cabrera demostraba que estaba teniendo un partido fuera de serie, convirtiéndose de a poco en la figura. Y como todas las finales, las polémicas nunca faltan. Corner a favor del Rojinegro, centro pasado que Rafael Rodriguez empujaría al fondo de la red, pero el asistente señaló que la pelota había salido de los límites del campo de juego y no convalidaba el tanto. 


Ya con una lluvia incesante, el sufrimiento académico seguía a flor de piel y es que los de Pérez no cesaban con las embestidas al arco de Cabrera. Los palos, el arquero, salvadas de los defensores, todo impedía el gol de Douglas y dejaba a Racing momentáneamente siendo el ganador. Racing se defendía como podía, hasta que tras un tiro libre en el que durmieron todos, Gortari habilitó extraordinariamente a Gabriel González que la clavó abajo tras la salida en vano del cuidapalos. Dejaban las cosas en pardas y con ese resultado, se definía todo en los penales. Lejos de conformarse, el local iba en busca del segundo, Racing estaba a la merced, rogando por la finalización del primer tiempo. La única llegada del conjunto visitante fue una jugada de Martens que eludió a dos defensores y luego definió mal cuando quedaba cara a cara con Romero. Minuto a minuto, el ex arquero de Instituto, Cabrera seguía ahogándole el tanto a los dueños de casa. 






Ya en el complemento, las cosas cambiarían, no demasiado pero cambiarían. Porque el albiceleste entendió que para ser campeón tenía que marcar y salió en búsqueda de la igualdad. El cotejo se transformaba en un ida y vuelta constante, los corazones de los simpatizantes no daban para más. Y se acuerda del gol anulado a Douglas en el primer tiempo por el corner en donde la pelota había salido, cuestión del destino o doble error del asistente, vaya a saber uno. Corner para Racing en el mismo sector que aquel otro, centro al área rebota en varios y cuando un académico ensaya una chilena y la pelota no tenía otro destino que el fondo de la red, Piriz metió la mano. El árbitro marcó el penal, obviamente. Pero.... el asistente Gómez otra vez levantó la banderita. Sí, créalo o no, Otra vez sostuvo que la redonda había salido de los límites del campo de juego. Increíble. La lluvia hacía mella en el campo de juego y ambos conjuntos comenzaron a dilapidar situaciones clarísimas de gol. De ahí hasta el final fue sufrimiento total. En el medio de todo eso, a los 37 ingresa Del Soto para los cordobeses, 30 segundos después se va expulsado injustamente. Esto provocó el reproche de todos los jugadores y el partido estuvo parado diez minutos. Si algo le faltaba a la final era algo así y para completarla, la tortura de los tiempo extras. 




Los 30 finales, fueron eternos. El cansancio de los players y el mal estado del campo de juego hacían aún más épica la batalla. El pitazo final sentenció la igualdad de puntos y goles y la serie debía definirse desde los doce pasos. La serie de penales fue así: Zapata arrancó convirtiendo para Douglas, Pérez pateó y Romero contuvo. 1 a 0 ganaba el local. Gortari -el mejor de la cancha- pateó al mismo lado que Pérez y Cabrera tapó. El turno para poner pardas fue de Binetti que la clavó al ángulo. 1 a 1. Agrandado Cabrera por contener el anterior penal desafió a Levatto y volvió a atajar. Leonel Martens la clavó al otro rincón y puso arriba a La Acadé por 2 a 1. Cuarta tanda y Pérez convirtió para el Rojinego pero Mota también anotaba. 3 a 2 arriba Racing. Si Cabrera atajaba no sólo que sería el héroe de la tarde sino que también le daría el título al abliceleste. Martínez quiso romperle el arco pero "El Papi" volvió adivinar y atajó la bocha que le dio el campeonato a un Racing que sin brillar se ganaba "medio ascenso" en una tarde inolvidable.



Aquí gracias a Ariel Peralta, un fanático académico, podemos compartir con ustedes el video de aquella memorable hazaña racinguista, con la cobertura de TN. Imperdible: 

















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