Por Ezequiel Luján.
River Plate venció a Instituto por
En una tarde histórica, ante un marco de público imponente, jugaban los dos mejores equipos de la B nacional; el local tenía la necesidad de ganar como sea para no quedar expuesto a que Central lo pasara y la gloria buscaba aumentar de la brecha de puntos que lo separaba del millo.
Pero el que mejor entendió el momento, las circunstancia y la presión fue el local. El conjunto de Almeyda fué ampliamente superior desde el minuto uno; la glo se paró para jugar de igual a igual, pero el pressing de los muchachos del pelado hacìan que la visita no encontrara los espacios necesario para poder
desplegar el juego que lo a caracterizado durante todo el torneo, las asociaciones no aparecieron, la joya estuvo muy bien contenido y Fileppi no fue el jugador activo del partido ante Atlanta.
Las jugadas más peligrosas no tardaron en venir, el local tuvo en su tridente ofensivo a un mini equipo dentro de la estructura que había impuesto el DT millonario. Julio Chiarini le tapó un cabezazo impresionante a David y después se lució ante dos remates del Chori y de Ponzio (que jugó gratis gracias a Maglio) y Cavenaghin erró un gol hecho bajo el área chica; por el lado del albirrojo tuvo dos muy claras una de Gagliardi y un mano a mano de Dybala con el indio que espectacularmente ganò Vega. En el equipo de Alta Córdoba se lució el tano Gagliardi junto al guardameta supieron entender con inteligencia cual era la fórmula que los podía llevar al éxito, pero ni el sapito ni los dos delanteros fueron los que siempre son y por ende la glo careció de profundidad y de agresividad a la hora de mirar hacia el arco de el ex Chicago.
El segundo tiempo arrancó igual que el primero, con el local tomando las riendas del encuentro (con menos dinamismo e intensidad) pero con el aura suficiente como para golpear e intentar noquear rápidamente al puntero cordobés; el Chori Domínguez se escapó por la derecha, tras un pase del maestrico, envió un centro razante y el venezolano estrelló la redonda en el travesaño del arco que defendía Chiarini. Este ataque era un aviso de lo que se venía. El cave gol encaró con mucha desiciòn por la banda izquierda, sacó un bombazo, el 1 respondió espectacularmente, pero el goleador estaba ahí, Trezeguet hizo explotar a todo Núñez mandando a la redonda al fondo de la red, corrían casi 11 minutos y se presumía que el partido ya podía tener dueño, ante la falta de juego del puntero.
Un Instituto desordenado, golpeado y sin juego fue en busca del milagro, antes del gol Videla se había retirado lesionado y con el ingreso de Rebola el sistema de juego había cambiado. En ese momento de desorden, tanto futbolístico como táctico, el sapito Encina se puso el equipo al hombro y con algunas escapadas en diagonal el ex Central llegó a inquietar y preocupar a la banda. Al estar jugado y urgido de un gol, el glorioso dejó espacios que River no llegó a concretar. Con mucha ida y vuelta, con mucha vertiginosidad esta final anticipada, tuvo todo los condimentos posibles. En el epílogo del encuentro llegó un centro muy preciso de Encina, que Gagliardi conectó con mucha potencia, y cuando toda la gente gloriosa gritaba el gol del empate, apareciò como por arte de magia Jonathan Maidana para salvar su valla, cuando la redonda se metía en el arco de Vega.
La gloria no pudo en su visita a Núñez, el local jugó un partido redondo, metió, jugó y convirtió. River fue un justo vencedor en la tarde del sábado. El puntero cordobés nunca estuvo a la altura de un gran equipo que ayer se hizo presente en su plenitud. La presencia de Cirigliano para meter, la del maestrico para jugar, más el oportunismo de Vega y la muy buena actuación del tridente ofensivo, hicieron estéril el esfuerzo de la gloria.
Párrafo aparte para el triste y vergonzoso rendimiento de Carlos Maglio. El juez se equivocó en todas las pelotas favorables a Instituto, dejó jugar gratis a Ponzio y Sánchez (que debieron haberse ido expulsados), no cobró un penal claro de Ponzio sobre Lagos, expulsó apresuradamente a Damiani y no apuró el juego cuando el local estaba en ventaja. Por lo que la gloria se sintió más visitante que nunca en Núñez.
Síntesis:
River Plate: Daniel Vega; Jonathan Maidana, Ramiro
Funes Mori y Juan Manuel Díaz; Carlos Sánchez, Ezequiel Cirigliano, Leonardo
Ponzio y César González; Alejandro Domínguez; David Trezeguet y Fernando
Cavenaghi. DT: Matías Almeyda.
Instituto: Julio Chiarini; Raúl Damiani, Osvaldo Barsottini y Juan Sills; Alejandro Gagliardi, Ezequiel Videla, Claudio Fileppi y Franco Canever; Hernán Encina, Paulo Dybala y Diegos Lagos. DT: Darío Franco.
Gol: ST 11` Trezeguet (R).
Cambios: ST a los 7, Alejandro Rébola (I) por Videla; a los 23, Leandro Coronel (I) por Fileppi y Nicolás López Macri (I) por Dybala; a los 31, Lucas Ocampos (R) por Domínguez; a los 42, Rogelio Funes Mori (R) por Cavenaghi.
Incidencias: en el segundo tiempo, a los 20, expulsado Damiani (I).
Árbitro: Carlos Maglio. (Pésimo)
Cancha: River.



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