Belgrano:Un buen estudiante

lunes, 9 de abril de 2012


Cuando se da una mala lección, hay que preparar otra mejor y se debe estar listo para demostrarlo en la práctica. El Pirata venció 2 a 1 al Pincha, jugando un gran segundo tiempo. El de libreta número 32 se llevó el 10, ése que Vázquez dejó al recibirse e irse al exterior.



Pasó Grana y se sacó un 4. Desaprobado. Adelante Farre. También bochado. En líneas generales cada uno de los jugadores no sabía qué responder cuando el partido se lo preguntaba. Peor aun cuando muy temprano, Boselli capitalizó los avances de Estudiantes. Presión. Incertidumbre. César Pereyra, ése pequeño y travieso alumno, hizo renegar un poco, pero no le alcanzó para contagiar a sus compañeros.




El León en la primer parte le dio una cátedra al local. ¿Cómo? Simplemente, demostrando que si las oportunidades no aparecen los disparos de media distancia son una muy buena estrategia, así lo hizo dos veces Gastón Fernández. Después con el gol arriba, hizo lo simple acortando caminos mediante la presión, quitando la pelota, lateralizando por sobre las espaldas de los marcadores rivales. La mitad de cancha cumplió el rol fundamental. Si al final el que tiene que jugar con su presión, miedo y necesidad es el otro: el derrotado. En fin, cortó a la mitad a los conducidos por Zielinski, debido a que sus delanteros quedaron sobre la pared, lejos, demasiado distanciados de los demás protagonistas. El resto aguantando las embestidas del rival.

Ya terminado el recreo, y en el comienzo de la segunda y última hora, el Celeste demostró que si presta atención en sus errores encontrará la clave para lo que viene. Hizo lo del visitante, robó la pelota e intentó jugar, quizá sin la suerte y efectividad necesaria, pero aprovechó las pelotas detenidas. Dos centros, dos cabezazos que terminaron el gol. El primer tanto vino después del primer golpe de cabeza que se estrelló sobre el travesaño y Esteban Gonzalez bien atento peleándose con todos le pegó muy duro a la pelota para que no queden dudas de que ingresó. Empató. Bien, primer respuesta correcta. El segundo fue con la ayuda de Mariano Andujar que salió en falso, Marco Pérez cabeceó hacia el medio y “Teté” volvió a cabecear hacia donde no había nadie.

Nada fue igual; todo fue diferente. Dos equipos. El primero repitiendo los errores de las últimas clases, y a posteriori un cambio en el elenco ractificado después con la puesta en paridad del resultado. El mismo que tuvo sus chances de acrecentar la diferencia con varias situaciones provocadas tanto por su capacidad como por errores ajenos. Lo tuvo Federico Mancuello, que retomó la asistencia después de la ausencia justificada aunque llegó tarde en varias. Pérez fue el estudiante dudoso y nervioso, que al momento de contestar estuvo regular. Y Pereya fue muy enojón, pero con bronca e impotencia inquieto a todos e hizo varios llamados de atención.

Desde la llegada del descanso, los Pincharratas se endulzaron con lo conseguido, pero lo dulce se acaba rápido si no se lo recambia, no obstante, Belgrano empezó amargo y termino bañado en dulce porque desató el libro del fútbol por primera vez en este campeonato y lo estudió, aplicándolo como tantas veces lo exigimos. No tendrá que creer que llegó a su límite o que siempre será igual, el material es dinámico y hay que estudiarlo día a día, pero "la base está"(cita textual de un escritor de este libro, el reconocido Héctor Veira). Y el 32, ése de libreta teñida con rayones y rajaduras propia del oficio y un color amarillo, fue el que mejor orador, cabeceando las dudas y llevándola a las rayas, que a igual que en los cuadernos de seguimientos se tatúan los puntos(calificaciones) para siempre.




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