Por Ezequiel Luján
En su décimo año en la liga más importante del mundo Manu Ginobili llegó a sus primeros 10.000 puntos nada más y nada menos que con el equipo más importante de la NBA (también es el equipo que lo sufrió en su debut una década atrás) los Angeles Lakers de Kobe Bryant.
En su décimo año en la liga más importante del mundo Manu Ginobili llegó a sus primeros 10.000 puntos nada más y nada menos que con el equipo más importante de la NBA (también es el equipo que lo sufrió en su debut una década atrás) los Angeles Lakers de Kobe Bryant.
El mundo de la pelota naranja es muy particular, es uno de los entornos mas imposible de llegar a lograr lo que alguna vez un pibe argentino pueda haber soñado. En la década del 90’ un flaquito con una velocidad increíble, con una efectividad asombrosa y con un hambre de gloria y un estilo de juego muy particular pasaba a formar parte de la historia de la LNB (Liga Nacional de Básquet) transformándose en una promesa para el mundo del básquet.
Debutó el 29 de septiembre del 1995, jugando para Andino de la Rioja enfrentando a Peñarol de Mar del Plata; gracias a su revolucionado juego y su alta efectividad el pibe de Bahía Blanca se transformaba en esa temporada como el mejor debutante de la liga. Al año siguiente se volvió a su ciudad para jugar en el grande de Bahía; Estudiantes lo repatriaba, para que en su lugar de origen, el mejor debutante escribiera una aventura más en la historia basquetbolistica del león. En el 97 fue MVP del juego de las promesas en la feliz, y también recibió el premio a la mayor promesa de nuestro básquet.
En 1999 se marchó a Italia para jugar en el Regio Calabria, ese mismo año, fue elegido en segunda ronda del draft de la NBA por San Antonio Spurs en el puesto 57. Emanuel David Ginobili comenzaba a dar que hablar en el plano internacional y rápidamente la Kinder Bologna lo convenció para quedarse en Europa y jugar dos temporadas para su equipo y ganar todo lo que le puso en el camino junto a un gran equipo (dos copas de Italia 2001y 2002, una liga italiana 2001 y una euroliga también en el mismo año que los otros dos máximos logros; manu cosechó también en tres de los cuatros títulos transformarse en MVP de respectivas finales, y por ultimo para redondear su historia en el viejo continente participó en tres ocasiones del All Star italiano.
En el 2002 se produciría en boom Ginobili, por que por más de brillar en el viejo continente, en nuestro país no era tan reconocido como alguien importante en la historia de este deporte. Pero él, junto con un grupo de muchachos increíbles, pusieron a nuestra bandera en lo más alto y por segunda vez en la historia llegaron a una final de un campeonato mundial obteniendo un segundo puesto para nada desmerecido ya que además de ese logro habían podido derrotar por primera vez a un DREAM TEAM en su país nada más y nada menos. Manu fue el abanderado de esa actuación épica de la Generación Dorada. Luego del mundial se sumó a San Antonio donde debutó el 29 de octubre ante los Angeles Lakers sumando sus primeros 7 puntos en la maxila liga del mundo. En el equipo de Texas ganó tres anillos 2003/ 05/ 07 siendo en el mejor sexto hombre de la liga en dos oportunidades y sumándose a la dupla Dunca-Parker, para formar el tridente con mas continuidad en la última década en el mejor básquet del mundo.
Con la celeste y blanca y la Generacion Dorada ganó la medalla dorada en Atenas 2004, el cuarto puesto en el mundial de Japón 2006 y la medalla de bronce en Beijín 2008 transformándose en un hito viviente de nuestro básquet.
Con la simpleza de un tipo común, con una personalidad de un grande de verdad, Texas y los Spurs se rinden a sus pies cada vez que Manu quema la red con la americana como cómplice de cada uno de sus 10.000 emociones. A sus 34 años la “manumania” sigue ON FIRE; el flaco de Bahía sigue más vigente que nunca, este año busca volver a colocarse un nuevo anillo de campeón en su dedo y busca, tal vez por última vez, volver a escribir una nueva historia de la generación dorada con la oro en su pecho.
¿Qué diez años no son nada? ¿Qué tres títulos NBA no son nada? ¿Qué una dorada no es nada? Emanuel Ginobili tras pasó las fronteras del mundo entero con sus jugada inolvidables (como la palomita ante serbia), o con una noche redonda en la NBA con 46 puntos y con la simpleza de un grande.











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