Todo lo hizo Claudio Pérez: pasó de villano a héroe. Cometió un penal insólito, que San Martín de San Juan supo traducir en gol, y ejecutó uno propio con suma calidad. Cosas del fútbol. Y una paridad con poco juego, terminando 1 a 1.
Otra vez el Celeste se enfrenta ante la carencia en la creación de juego, el no contar con posicionamientos claros, a una mitad de cancha que no recupera ni entrega el balón como corresponde. Las situaciones más peligrosas las genera con pelotas paradas o disparos de media distancia. Eso es Belgrano. Le guste o no. Capaz que con todo el plantel a disposición sería otra realidad, aunque las apariencias o las creencias son juegos netamente del corazón.
De juego nada. De pelea bastante. Sino pregúntele a Ribair Rodríguez, que por esa vehemencia desmedida se fue expulsado a los 3 minutos del segundo tiempo. Todo cuesta arriba. Y en lo más alto de la cancha está la necesidad de convertir, una tarea un tanto difícil porque Federico Almerares juega más en la mitad de la cancha que en la propia área, porque César Pereyra es toda entrega y calidad, pero que sino lo acompañan el milagro se hace desear. Mansanelli todavía no toma ritmo futbolístico y recién cuando Matías Giménez es desligado de la función defensiva es un jugador interesante. Así nada es fácil.
Se permite desgranar el análisis así porque el partido contó hasta prácticamente el cierre del partido con muy pocas situaciones de gol. Algún disparo del “Picante” que se fue cerca, combinados con empuje, a tal punto que el volante por izquierda del local se embaló tanto que se pasó de la línea de pase cuando Ribair lo buscaba mediante un centro medido. Y otra del zaguero central, Pérez, que con un cabezazo en la primera parte comenzaba a escribir una historia que nadie podría imaginar.
Belgrano no tiene laterales, o al menos, de los que desequilibran como lo hizo por el lado visitante, Cristián Álvarez. Hérnan Grana no tomó nunca con cariño al esférico, y Turus hace lo que puede con su pierna menos hábil- la zurda- sobre la izquierda, con el campo de juego “cambiado”. Sino laterizás juego, sino tenés al menos dos delanteros o jugadores que nutran la ofensiva no hay nada que hacerle a la ausencia de situaciones de peligro.
Caso aparte para Juan Pablo Pompei que se confundió para los dos lados, que dejó pasar las jugadas más evidentes con el ya cansador “siga-siga”, y frenó cada iniciativa que podía boxear al bostezo. Para no entrar en tantos detalles, se comió varios penales para ambos lados-principalmente para el local-, y la pena máxima cobrado para San Martín es una correcta decisión por una infantil determinación- béndita costumbre de muchos- de tomar la pelota con la mano auto-cobrándose una falta que el árbitro no consideró como tal, y vino la ejecución del mismo con Álvarez sobre la izquierda de Olave que quedó sentado en el suelo. Increíble, y 0-1 abajo.
Cuando parecía que todo quedaría en la nada, que la derrota saldría por la manga para echarse en la mitad de la cancha del estadio de Alberdi, apareció una guapeada de Marco Pérez ante la improlijidad del juego- una constante en los 90 minutos- y peleando con Carrusca, el colombiano se tiró a la pileta un poco por el contacto y otro por la impotencia. Y apareció el por entonces villano, Claudio Pérez para hacer muchos pasos de distancia y cuando se pensaba que iba a hacer explotar el arco, ejecutó una delicia.
En resumen, el cotejo aburrió y no es novedad. El Pirata preocupa y mucho. El juego no es su principal herramienta, pero tiene el factor “H”, que intenta disimular tanto dolor de ojos. La localia no garantiza nada, y menos para el Celeste. La gente no juega y hasta a veces parece que los jugadores tampoco. No es el fin del mundo, pero se ingresa en la definición del campeonato y Belgrano deberá decidir qué nota toca en esta canción de primera: no se sabe si busca llegar a un milagroso agudo de los más altos, si prefiere conformarse con un medio o si pondrá la voz grave para explicar lo de abajo. Por ahora, el Chiqui escribió el capítulo con un empate diminuto y pobre, siendo él autor y ejecutor. A ver si alguien lo ayuda.
Belgrano: Juan Carlos Olave; Hernán Grana, Claudio Pérez, Luciano Lollo y Gastón Turus; César Mansanelli, Ribair Rodríguez, Guillermo Farré y Matías Giménez; César Pereyra y Federico Almerares. DT: Ricardo Zielinski.
San Martín de San Juan: Luciano Pocrnjic; Cristian Álvarez, Cristian Grabinski, Lucas Landa y Raúl Saavedra; Mauro Bogado, Marcos Galarza, Pablo Cantero y Federico Poggi; Sebastián Penco y Gastón Caprari. DT: Daniel Garnero.
Goles: 43 ST de penal, Cristìan Àlvarez. 49 ST de penal, Claudio Pérez
Árbitro: Juan Pompei (pésimo)
Cancha: Belgrano.



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