Belgrano consiguió una victoría 1 a 0 a Unión lo que significan tres puntos fundamentales para despegar del fondo y volver a ilusionarse.
El viernes a la tarde-noche la gente del Celeste llegaba ilusionada esperando volver al triunfo, y después de un paso por el sufrimiento, el aburrimiento, la impaciencia y el desahogo, llegó y se instaló en la tabla de posiciones dándole un respiro de la tabla de abajo porque el conjunto de Alberdi venía de dos malos resultados(empate con All Bolls, y derrota 4 a 1 frente a Olimpo en Bahía Blanda) y sus inmediatos perseguidores había sumado unidades.
Del partido poco se puede destacar, Zielinski plantéo cuatros cambios(dos obligados y dos tácticos) y dos de ellos fueron fundamentales: Matías Gimenez y Lucas Parodi, el primero aportó fútbol por la banda izquierda, función que carecía desde el comienzo de este campeonato, y abasteció a los delanteros, desligándolos del armando de juego y poniéndolos ahí, cerca del arco olfateando el gol, lástima que en este partido la polvora estuvo mojada para Andrés Silvera y Cesar Pereyra, pero através de ellos aparecieron las jugadas más importantes de Belgrano cuando el partido estaba en cero, y después con el ingreso- ya ganaba Belgrano- de Marco Perez tuvo dos importantes posibilidades ahogadas por el arquero “Tantengue”, Enrique Bologna.
El otro jugador fundamental fue Lucas Parodi que abrió el marcador con un golaso desde afuera del área grande, disparando con gran precisión y colándose cerca del ángulo derecho del guardavallas visitante. Además colaboró siendo una salida por derecha- aunque después se lo desligó bastante de la banda y ésto permitió unificar ideas- dándole solidez a la mitad de la cancha del local.
Después poco y nada. Por lado de Unión, una imagen deslucida de Matías Donnet, y algo de Jerónimo Barrales lograron aproximaciones al arco de Juan Carlos Olave, pero careció de profundidad e ingenio para generar peligro. Por parte de Belgrano, ganó porque tuvo cinco aproximaciones de relevancia, porque acertó disparando de afuera ante la imposibilidad de anotar de otro modo, debiado a que el equipo santafesino se refugió bien atrás.
El “Celeste” sumó tres puntos fundamentales, mejoró en algunos de sus déficit relacionados al juego, pero nada más: partido aburrido, pero cuando los bostezos abundan, cuando el cero parece el resultado final, cuando la tabla de abajo empieza a sonar fuerte, el grito de gol y una victoria así, gritan aún más fuerte.



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