Talleres: Todo mal

lunes, 7 de noviembre de 2011

Por Barrio Jardín se viven momentos de extrema incertidumbre y tensión. La derrota de anoche por 2 a 1 ante Juventud Antoniana como local parece ser la gota que rebalsó el vaso. Se acaban las fuerzas, se acaba la paciencia. Bianco ofreció su renuncia.


Si bien el presente de Talleres no es bueno, hacía tiempo que no se veía dentro de la cancha un equipo que de tan pocas respuestas. Una línea defensiva total y absolutamente descompensada, un mediocampo desorganizado, que ni atacó ni defendió, y un ataque tibio y poco ocurrente. La "T" anoche no tuvo absolutamente nada para ofrecer, y se llevó, lo que dio: nada.

Arrancó ganando, solo porque Peirone, de Juventud Antoniana, entró fuera de ritmo en el primer tiempo desde el banco de suplentes, y cometió un penal sin sentido. Sáez lo cambió por gol. Pero si no fuese por ese penal, y aunque haya tenido en algún pasaje del partido alguna mínima chance, dificilmente hubiese podido convertir en algún momento. A un equipo apático como este, sólo podía hacerlo cambiar el cero en su tanteador, eso, un penal.

Luego, vino lo que debía venir. Tras varias jugadas de absoluta claridad, en las cuales debieron intervenir Etulain, o el travesaño, o la suerte, los salteños empataron el partido a través de Perillo. Sin prisa pero sin pausa, Antoniana se hizo total y absolutamente dueño del partido.

Con la pelota por el piso, yendo de Acosta hacia Hechalar, o hacia Gorostegui, o pasando por Giménez, la visita se aprovechaba del desconcierto general que había dentro del campo de juego. Tras quedarse con un hombre de más por la infantil expulsión de Strada en Talleres, y nuevamente tras tener muchísimas chances de pasar a ganarlo, llegó el segundo de Juventud, de la mano del recién ingresado Prietto.

La crónica del partido, anecdótica. Es dificil contarlo por la radio, es dificil escribirlo, es dificil describirlo. El presente albiazul es inexplicable, es impactante. Verdaderamente no se ve la luz al final del tunel. Un equipo sin respuestas dentro del rectángulo de juego, un DT sin respuestas fuera de él. La postal: cuando Riaño era el único que tenía algún tipo de posibilidad de inventar algo en alguna jugada individual aislada, cuando era el único que mostraba resto físico y al que parecía que se le podía llegar a caer alguna idea, tuvo que dejar la cancha por decisión de Bianco, que mando a un volante más a la cancha.

Este desorientado DT, tras el partido, ofreció su renuncia. Algunos integrantes del Fondo de Inversión habrían intentado que se quede, otros estarían de acuerdo con su salida. Es muy dificil que, estando como está, Talleres pueda salir de esta oscura situación. Cambios de raíz, cambios de fondo, son sumamente necesarios. Como parecían serlo al comienzo de esta temporada, o sobre el final de la anterior, o durante el transcurso del año pasado, o cuando estaba en la Primera B Nacional, o cuando penaba en Primera División. Nunca se dieron. Talleres sigue siendo Talleres.

Y el hincha, acostumbrado a que Talleres es Talleres, sigue yendo a la cancha, sigue alentando, sigue velando por su club, sigue volviéndose a su casa mirando al piso, mirando al cielo, buscando explicaciones. Explicaciones imposibles de encontrar. Talleres es Talleres, y le llegó la hora de hacerse cargo de ello.

Uno x Uno:

- Etulaín: Salvó las papas siempre. Hizo lo que pudo. Lo pelotearon todo el partido. La figurade la T.

- Romat: Desordenadísimo para marcar. Su velocidad le juega a favor, pero perdió prácticamente siempre.

- Trulls: Le falta asentarse en primera. Le cuesta mucho la marca. Puede mejorar.

- Massena: Mismo diagnóstico que Trulls, alivianado por tratarse de su debut. El nerviosismo y el peso del presente albiazul no le ayudaron.

- Cosaro: Pésimo partido. Nunca marcó, le ganaron la espalda siempre. Cada vez que quiso atacar, hizo una de más, y perdió.

- Leyes: Ni quitó ni jugó. El jugador mas intrascendente del partido.

- Gianunzio: Un bombero. Intentó salvar todos los errores de sus compañeros en cualquiera de las líneas, pero no fue suficiente. Terminó tomando la lanza y yendo a buscar el empate.

- Strada: Poco profesional. En 5 minutos de nerviosismo, se ganó la tarjeta roja. El peor partido desde que llegó a Talleres.

- Pereyra: Poco y nada. Casi sin ideas. Nunca se encontró con los que debió encontrarse.

- Sáez: El gol algo de sacrificio, y nada más. Terminó siendo volante derecho tras la expulsión de Strada.

- Riaño: Demostró que es más titular que cualquier otro, pero Bianco sigue sacándolo. No lo acompañó nadie.

- Francés/Álvarez: ingresaron algunos minutos. No pudieron cambiarle la cara al equipo.

- Farías: - (sólo jugó algunos minutos).

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