Talleres: Arranque tibio

miércoles, 31 de agosto de 2011

El equipo albiazul no tuvo un comienzo ideal en este Torneo Argentino A. Muchos jugadores nuevos, un equipo que no encuentra el rumbo, y una hinchada que acompaña masivamente, dan marco a una historia que parece repetirse cada año.

Ante Velez, el Kempes fue una fiesta.
Seguramente es más que prematuro hacer juicios de orden categórico con sólo dos fechas disputadas del corriente campeonato. Pero sin dudas, esto no es lo que esperaba el hincha cuando transcurría la pretemporada, cuando se acercaba el comienzo, y cuando, de una vez por todas, parecía que en Talleres se estaban haciendo bien las cosas. La dirigencia se preocupó por conformar un plantel sin muchos jugadores de renombre, con futbolistas que conozcan la categoría, que no vacíen las arcas del club, y que rindan deportivamente dentro del campo de juego. A priori, las cosas iban bien. La pretemporada avanzó, y Talleres fue tomando forma. Los amistosos mostraban un nuevo modo de encarar el proyecto que se venía, con algunos rendimientos más que interesantes, lo que de a poco iba generando en el hincha la expectativa de siempre. “Este año es distinto”; “esta temporada se nos tiene que dar”; “nos reforzamos bien”; “el ascenso tiene que ser nuestro”. Frases de este calibre, comenzaron a resonar en el pueblo albiazul.

El broche de oro de la pretemporada, llegó del modo menos esperado. Un amistoso de miércoles por la noche, ante un rival de una categoría claramente superior, que iba a servir únicamente de presentación del nuevo plantel ante su gente, terminó convirtiéndose en el envión que Talleres necesitaba para encarar este nuevo torneo. 47 mil personas coparon el estadio Mario A. Kempes para ver a su equipo enfrentándose a Velez. “Acá estamos, ustedes hagan lo suyo adentro de la cancha, que nosotros estamos acá, donde nos corresponde, donde siempre”, pareció gritar la multitud en la fria noche del barrio Chateau Carreras. El anecdótico 2-3 dentro del campo de juego, dejó algunas cosas por analizar desde lo futbolístico, y un panorama positivo hacia lo que vendría.

En el debut el equipo dejó mas dudas que certezas.
Así, en medio de la euforia, arrancó el campeonato. Euforia que ya en el primer partido se vería diluida en un pálido empate en un tanto ante Libertad de Sunchales. Todo lo mostrado en la pretemporada, todo lo anticipado en los amistosos, se vio reducido a prácticamente nada. Un equipo sin muchas luces, con varias fallas individuales, pero sobre todo, con una notoria escasez de algún concepto futbolístico que predomine en el campo de juego. El empate terminó quedándole bien al partido. Lo pudo haber ganado, pero también pudo haberse quedado sin nada.

Una semana después, y sin su gente por motivos de seguridad, la “T” viajó hacia Tucumán para enfrentar a San Martín. Si en el Kempes, en el debut, se vio poco, ante “el ciruja” hubo menos aún. Talleres jugó decididamente mal y, si bien pudo haberlo ganado en el campo, se volvió con lo que realmente merecía: cero puntos. El gol fue con la mano, Talleres tuvo más llegadas, tuvo más iniciativa, San Martín no tiene nada… Sí, todo eso es cierto. Pero los de Bianco no hicieron absolutamente nada para ganarlo. Por donde lo mires, a Talleres le faltó algo. Y un equipo así, sea quien sea el rival, merece volverse con las manos vacías.

Gianunzio demostró que seguirá siendo el alma del equipo.
Ahora se viene Sportivo Belgrano. Los de San Francisco llegan a Córdoba con un punto, producto de un empate, también ante San Martín, y una fecha libre. Se darán varias situaciones particulares, que le agregarán un poco de "picante" a la tarde del domingo. Pérez y Farías, dos ex-Sportivo, hoy son refuerzos de la "T". Por el otro lado, varios nombres que pasaron por el club de Barrio Jardín hoy integran el plantel del "verde", entre ellos, Juan Carlos Galarraga y Damián Felicia. Para este partido, está mas que claro que el “chaucha” Bianco deberá hacer algo para revertir la imagen mostrada en los primeros dos encuentros.

Son muchas las posibilidades que se barajan: cambio de esquema, línea de tres al fondo, un enganche, cambio de nombres, pibes adentro, refuerzos afuera. Son todas hipótesis que se manejan. Aún restan varios días para el próximo compromiso, y los entrenamientos seguirán sirviendo de prueba para llegar a encontrar el once ideal que salga a la cancha el domingo, con la premisa de levantar el aplazo de los primeros partidos.

Talleres arrancó una nueva y eterna campaña en busca de un ascenso a la Primera B Nacional. Es imperioso para el club de Barrio Jardín levantar el rendimiento y comenzar a acercarse a ese objetivo, para que el Torneo Argentino A no se transforme en el laberinto sin salida en el que ya se convirtió para muchos clubes. El Fondo de Inversión, el Comité Asesor, el cuerpo técnico, el plantel… Varias fuerzas que deberán unirse en busca de una misma causa. El torneo es largo, pero para Talleres, no hay tiempo que perder.

Por Santiago Orosco

0 comentarios:

Publicar un comentario