Después de ganar su primer punto en esta final de la temporada 2010/11, el griego intentó empardar la serie, pero el mil rayitas se puso a un partido de ser el mejor de esta temporada. Los dirigidos por Seba Gonzáles viajaron a Mar del Plata con la premisa de buscar el milagro de descontar y arruinarle la fiesta a Peñarol.
Para argumentar el posible milagro, nunca en lo que va de la historia de la liga se dio vuelta la serie cuando uno gano 3 partidos y el otro solo uno.
El local intentara terminar por segundo año consecutivo coronándose campeón en casa, para este partido Sergio Hernández hará hincapié en la defensa dura y en controlar el ataque griego anulando a Bruno Labaque, de esta manera cortando el circuito de juego del base impedirá que el juego interno cordobés pueda dañar la zona pintada. En ataque intentara seguir con la premisa de mover la bola, estirar las posesiones para encontrar el mejor tiro sabiendo que la urgencia la tiene el rival.
Hablando con el DT griego, le consultábamos sobre que partido preveía; “sabemos que es difícil, pero vamos a jugar y arruinarle la fiesta a Peñarol; las claves van a estar en al concentración, en la tranquilidad que tengamos a la hora de atacar y sobre todo en la agresividad que lleguemos a imponer cuando tengamos que defender los ataques de ellos.”
Otro que analizó previamente el encuentro fue el capitán y base, “SUPER BRUNO” dijo yo no voy a pasear a Mar del Plata, quiero ir y ganar no estamos acabados, el campeón tiene que ganar cuatros partidos y que yo sepa ellos ganaron solo tres. Tenemos potencial para ganar, tenemos que ser oportunos, aprovechar nuestro momento, ser agresivos tanto en nuestro aro como en el de ellos y neutralizar Lamonte y a Martín Leiva; para que ellos no conviertan “tato” no puede conducir la bola tranquilo y sobre leo debemos trabajar diferente; el seguramente nos va a clavar 20 puntos pero el solo no nos va a ganar tenemos que ser inteligente para estirar la serie”.
Está claro que el mejor equipo del básquet argentino no se piensa rendir y esta bien, para seguir con vida, desde nuestro punto de vista, deberá presionar desde la primera bola hasta la ultima, ajustar la defensa, no errar simples, y buscar buena efectividad desde la línea de 6, 25 algo que en los 4 partidos anteriores no logro. Para eso tanto Matías Lesacano como Juan Manuel Rivero deberán aparecer, sin ellos será imposible que el milagro se produzca.
Mañana se vera si hay campeón o se vuelve la final a la docta. Sea cual sea el resultado la gente deberá reconocerle a este humilde equipo de Atenas la entrega, el buen básquet y el excelente grupo que conformo sin mucho poder económico de por medio, esta claro que su rival es muy superior en plantel y en poder económico, pero esta claro tambien que el orgullo no tiene precio ni tampoco potencial, el amor propio es de cada uno y al rectángulo de juego solo entran 5 contra 5 y son ellos quien decidirán como se termina esta historia.
Por Ezequiel Luján



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