Talleres: La última bala

lunes, 23 de mayo de 2011

Fueron las palabras de Coleoni días atrás, es la realidad que invade al equipo albiazul. Talleres tiene su último tiro y no puede desperdiciarlo: mañana a las 16:45 juega contra Libertad el partido de vuelta. Está obligado a ganar por más de 3 goles.

Coleoni arma el equipo para ir en busca del milagro.
Al finalizar la primera etapa de este torneo Argentino A nadie hubiese pensado que Talleres iba a llegar a esta instancia en las condiciones en las que se encuentra. Un equipo ganador, avasallante y goleador en la segunda mitad de 2010, hoy es un equipo lleno de dudas, sin gol, sin seguridad defensiva y al borde de la eliminación. Jugadores que salen por bajos rendimientos, pibes que debutan y no vuelven a aparecer, experimentados que regresan y vuelven a quedar en deuda con la gente, equivocaciones en los planteos tácticos y errores en los cambios durante el partido, son los síntomas de un Talleres enfermo. Para esa enfermedad le queda una sola posibilidad, un solo medicamento. Y se la juega, no le queda otra.

El turno con el médico es en Sunchales, mañana a las 16:45. Diagnóstico: 0-2 en el partido de ida, desventaja deportiva, partido de vuelta como visitante, cinco cambios, plantel inestable. Estado crítico.

Talleres saldrá a la cancha con varios cambios, de nombres y de esquema. De base, vuelve al 4-4-2 tradicional. Quienes ingresen al equipo titular serán Ruiz (recuperado de su desgarro), Dutari, Azcurra, Francés y Solferino. Entre los “desafectados” del equipo titular se destacan el regreso de Zárate al banco de suplentes y la no inclusión en la delegación de Sacripanti y Martinelli.

De este modo el once titular quedará conformado por Crivelli; Ruiz, Ribonetto, Dutari y Cosaro; Azcurra, Gianunzio, Navarro y Francés; Riaño y Solferino.

En el banco de suplentes estará Jeremías Zenón, que vuelve luego de la rotura de ligamentos que lo mantuvo lejos de las canchas por varios meses. Ramiro Pereyra, quien volvió e ingresó de buena forma en el partido de ida, no viajará con el plantel por precaución física. Esta vez la cara nueva es Renzo Graso, un pibe más de las inferiores que tendrá la oportunidad de estar con el plantel profesional. Así, en el banco estarán Requena, Marín, Álvarez, Zenón, Graso Zárate y Hong.

No hay márgen, no hay “plan B”, no hay otra posibilidad. Talleres debe ganar por más de 3 goles de diferencia si quiere seguir con vida en este torneo Argentino A. De lo contrario, lo espera un largo periodo de descanso hasta que recomiencen las competencias oficiales. La “T” va por el milagro.

Por Santiago Orosco

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