Talleres: Empate, y a trabajar

domingo, 27 de marzo de 2011

Talleres igualó 0 a 0 ante Unión de Sunchales en el arranque del nonagonal final. Obtuvo un punto como visitante que sirve para comenzar, pero tiene mucho que trabajar para lograr el ascenso.

La igualdad en cero fue la mejor manera de expresar el trámite del partido. La “T” y Unión jugaron un partido mediocre, en el que, si bien pudo haber sido para cualquiera de los dos, no pudieron sacarse diferencias. Un pobre primer tiempo, y una levemente atractiva segunda parte, dejaron como resultado un empate digno de un partido de la divisional: Trabado, peleado, con fallos arbitrales polémicos, emocionante desde lo precario.

El primer tiempo de la “T” no fue decididamente malo, pero tampoco hizo bien las cosas como para irse al descanso al frente en el marcador. Y de hecho que no lo hizo. La primera parte fue una muestra de cómo se juega en el torneo Argentino A. Sin mucha claridad ofensiva en ninguno de los dos equipos, sin control de la pelota ni visión de juego, con muchos problemas defensivos y con arqueros que se convierten en figura a partir de mínimos embates de los delanteros. Ese fue el caso de Núñez, arquero de Unión, al que un mano a mano tapado a Riaño, un remate detenido de Sacripanti, y alguna otra situación mas, le bastaron para volverlo uno de los hombres mas importantes del equipo de Sunchales.

Lo de Talleres en defensa, es definitivamente preocupante. Cada avance del equipo albiazul, se convertía inmediatamente en una clara ocasión de gol para Unión. El retroceso era más que desorganizado, Ribonetto estuvo inseguro, y lo de González Barón fue decididamente malo. Tan así fue que la limitada delantera local, comandada por Peirotti y Triverio, logró complicarle la existencia en varias oportunidades. Dentro de tanto desorden, quien se encargó de “salvarle las papas” a sus compañeros, muchas veces fue Guillermo Cosaro, de buen trabajo en la primera parte.

La falta de volumen de juego en la mitad de la cancha dejó a las claras la falta de un compañero para Emiliano Gianunzio. Fabio Pieters nunca rindió por la banda, y era el primer candidato a dejar la cancha. Ni bien comenzó el segundo tiempo, Navarro saltó a la cancha y Talleres comenzó a hablar en otro idioma. A los 20`, los dos técnicos mandaron a la cancha a sus “habilidosos”. Álvarez entró para la “T” y Godoy para “los bichos verdes”. Con Navarro estabilizando, Álvarez sorprendiendo, Zárate teniendo una buena actuación, y con más espacios en el campo contrario, Talleres se adueñó de la pelota. Bajo esas condiciones, una gran jugada colectiva terminó en gol de Riaño tras un centro atrás de Sacripanti, que el árbitro Gustavo Fabián anuló acusando un fuera de juego que nadie vio.

En el último fragmento, fue puro entusiasmo y garra. Las ideas comenzaron a acabarse, y los de Barrio Jardín fueron hacia adelante con puras buenas intenciones. Un penal no cobrado para el “albiazul”, un par de jugadas dudosas, un gol anulado para el local, le dieron emotividad al cierre de un mediocre encuentro futbolístico. Sobre el final lo tuvo Aranda, recién ingresado, pero Núñez se encargó de apagar el grito de gol y de cerrar el partido.

La figura de la “T” nuevamente fue su gente. 1200 personas llegaron desde Córdoba, coparon el 70% de la capacidad del estadio, y llevaron adelante al equipo cuando ya no avanzaba.

El 0 a 0 dejó muchos aspectos a trabajar. Talleres se volvió con un punto de Sunchales que sirve para arrancar, pero no deja mucho margen de error para más adelante. El equipo de Gustavo Coleoni enfrenta ahora dos semanas de trabajo de cara al partido ante Sp. Belgrano en la 3° fecha. El próximo fin de semana tiene fecha libre.


Talleres, uno por uno:

Crivelli (6): No lo exigieron mucho. Seguro cuando le tocó intervenir.

Ruiz (6): Pudo haber sido expulsado. Activo y trabajador como siempre.

Ribonetto (5): Inseguro y desorganizado en la primera parte. Bien de arriba.

Cosaro (7): De lo mejor en defensa. Firme y ordenado. Terminó acalambrado parado arriba.

González Barón (4): Mal. Más preocupado por atacar que por marcar. Perdió siempre.

Pieters (4): Intrescendente. Ni colaboró en la marca, ni sorprendió en ofensiva.

Gianunzio (6): Hizo lo que pudo. Corrió y metió como siempre.

Anívole (5): Puede dar más. No pudo marcar la diferencia.

Zárate (6): Medianamente bien. Desequilibró en varias oportunidades.

Sacripanti (5): Regular. Bien asistiendo, le falto decisión para definir.

Riaño (6): El que más complicó a la defensa. Tardó en descargar y desmarcarse.

Navarro (5): Se sintió su ausencia en la primera parte. Entró y acomodó un poco las cosas.

Álvarez (5): No tuvo muchas oportunidades de corroborar el buen nivel mostrado anteriormente.

Aranda (-): Puro empuje. Tuvo una clara en el final que no supo definir.

Por Santiago Orosco

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